Hipotiroidismo, hipertiroidismo y fertilidad

El hipotiroidismo es consecuencia de una disminución de la actividad de la glándula tiroides, que no produce la cantidad suficiente de hormonas tiroideas y hace que el metabolismo sea más lento

Por su parte, el hipertiroidismo es consecuencia de la hiperactividad de la glándula tiroides, que segrega cantidades excesivas de hormonas tiroideas y hace que el metabolismo se acelere

Las alteraciones de la tiroides suelen controlarse con medicamentos, los cuales tienen un pronóstico muy favorable gracias a que, además de normalizar el nivel de hormonas tiroideas, remedian los síntomas del hipotiroidismo y el hipertiroidismo y restablecen la fertilidad en poco tiempo

El control del funcionamiento de la glándula tiroides es muy importante durante un embarazo

la glandula tiroidesLa tiroides es una glándula en forma de mariposa que está situada en la parte anterior del cuello, debajo de la manzana de Adán. Ésta produce, almacena y libera dos hormonas que regulan el metabolismo del cuerpo: T4 o tiroxina y T3 o triodotironina.

Las alteraciones de la tiroides pueden afectar cualquiera de los sistemas orgánicos del cuerpo y son ocho veces más comunes en las mujeres. Las más frecuentes son hipotiroidismo e hipertiroidismo.

El hipotiroidismo es consecuencia de una disminución de la actividad de la glándula tiroides, que no produce la cantidad suficiente de hormonas y hace que el metabolismo sea más lento. Por su parte, el hipertiroidismo es consecuencia de la hiperactividad de la glándula tiroides, que segrega cantidades excesivas de hormonas tiroideas y hace que el metabolismo se acelere.

Principales síntomas del hipotiroidismo y el hipertiroidismo

Al alterar el metabolismo, tanto el hipotiroidismo como el hipertiroidismo provocan trastornos ovulatorios y menstruales, por lo que pueden afectar la fertilidad de la mujer.

Otros síntomas del hipotiroidismo son:

  • resultados de embarazos con hipotiroidismo adecuadamente cuidadoDebilidad o fatiga
  • Aumento acelerado de peso
  • Disminución de la libido
  • Sensibilidad al frío
  • Dolor muscular o articular
  • Caída de cabello y uñas quebradizas
  • Piel pálida o reseca
  • Hinchazón de la cara, las manos y los pies
  • Estreñimiento
  • Disminución del ritmo cardiaco
  • Hiperprolactinemia
  • Depresión
  • Habla y movimientos más lentos
  • Dificultad para concentrarse y problemas de memoria

Por su parte, algunos de los principales síntomas del hipertiroidismo son:

  • Pérdida acelerada de peso
  • Aumento de la frecuencia cardiaca y la presión sanguínea
  • Sensibilidad al calor
  • Sudoración extrema
  • Evacuaciones intestinales frecuentes
  • Debilidad muscular
  • Nerviosismo y ansiedad
  • Irritabilidad
  • Insomnio
  • Temblor en las manos
  • Confusión

Bajo tratamiento, las enfermedades de la tiroides no afectan el desarrollo normal del embarazo, sin embargo, cuando no están controladas pueden provocar complicaciones como abortos, preeclampsia, desprendimiento de placenta, parto prematuro o el nacimiento de un recién nacido más pequeño de lo normal.

Causas del hipotiroidismo y el hipertiroidismo

La causa más común de hipotiroidismo es la tiroiditis o inflamación de la tiroides, que afecta las células de esta glándula y obstaculiza su funcionamiento normal. Aunque la tiroiditis puede ser provocada por infecciones virales, la condición conocida como tiroiditis de Hashimoto (en la que el sistema inmunitario ataca la glándula tiroides) es su motivo más frecuente.

Otras causas comunes de hipotiroidismo son:

  • Defectos congénitos
  • Terapias de radiación
  • Extirpación quirúrgica de una parte o de toda la glándula tiroides
  • Fármacos como la amiodarona y el litio. Es más común que éstos provoquen hipotiroidismo en los pacientes que ya tienen una predisposición genética
  • Falta de yodo en la dieta
  • Daño a la glándula pituitaria o hipófisis, que regula el funcionamiento de la tiroides

Por su parte, el 85 por ciento de los casos de hipertiroidismo son provocados por la enfermedad de Graves, que suele afectar a las mujeres de entre 20 y 40 años y es provocada por anticuerpos que estimulan el crecimiento de la tiroides y provocan que ésta secrete demasiadas hormonas.

Otras afecciones que pueden provocar hipertiroidismo son:

  • Exceso de yodo en la dieta
  • Nódulos o quistes en la tiroides
  • Tiroiditis o inflamación de la tiroides
  • Tumores benignos en la hipófisis

Si la dosis no es correcta, los medicamentos para el hipotiroidismo pueden provocar hipertiroidismo y los medicamentos para el hipertiroidismo pueden causar hipotiroidismo.

Es importante señalar que las enfermedades de la tiroides pueden ser hereditarias y las mujeres con familiares que las padecen tienen mayor probabilidad de desarrollarlas.

¿Cómo se diagnostican el hipotiroidismo y el hipertiroidismo?

El diagnóstico de las alteraciones de la tiroides es muy simple. Tu médico comenzará por examinar tu cuello para determinar si tu tiroides es más pequeña o más grande de lo normal. Asimismo, evaluará tu piel, tus ojos, tu peso, tu ritmo cardiaco y tu temperatura en busca de otros síntomas de hipotiroidismo o hipertiroidismo.

Un análisis de sangre para medir la hormona estimulante de la tiroides (TSH) es la prueba más eficiente para diagnosticar tanto el hipotiroidismo como el hipertiroidismo. Esta hormona es producida por la glándula pituitaria para regular el funcionamiento de la tiroides. Un valor elevado de TSH indica hipotiroidismo o producción insuficiente de hormonas tiroideas, mientras que un bajo nivel de TSH revela hipertiroidismo o producción excesiva de hormonas tiroideas. El rango normal de TSH es de entre 0.5 y 3.5 mU/ml.

En algunos casos se puede requerir un ultrasonido de la tiroides para descartar la presencia de nódulos u otras irregularidades.

Tratamientos para lograr el embarazo cuando se padece hipotiroidismo o hipertiroidismo

En la mayoría de los casos, el tratamiento de las alteraciones de la tiroides es seguro y simple.

El hipotiroidismo suele controlarse con hormonas tiroideas sintéticas como la levotiroxina, que se administra de forma oral con el fin de reponer las hormonas que no se están produciendo. Tu doctor te pedirá que tomes una dosis baja y la aumentes gradualmente hasta que tu nivel de hormonas tiroideas vuelva a la normalidad.

Además de monitorear su nivel de hormonas tiroideas con regularidad, la mayoría de las personas con hipotiroidismo tienen que tomar hormonas tiroideas sintéticas durante toda su vida.

Por su parte, el tratamiento del hipertiroidismo se lleva a cabo con medicamentos antitiroideos, que reducen eficazmente la cantidad de hormonas tiroideas que tu cuerpo produce y alivian los síntomas de esta enfermedad sin causar daño permanente a la glándula tiroides. En algunas ocasiones es necesario usar betabloqueadores para regular el ritmo cardiaco hasta que se pueda controlar el hipertiroidismo.

Ciertos casos de hipertiroidismo requieren el uso de yodo radioactivo para destruir partes de la glándula tiroides y detener la producción excesiva de hormonas. Asimismo, puede requerirse cirugía para remover una parte o toda la tiroides, en cuyo caso la paciente deberá tomar hormonas tiroideas sintéticas por el resto de su vida.

Los medicamentos para tratar las alteraciones de la tiroides tienen un pronóstico muy favorable, ya que además de normalizar el nivel de hormonas tiroideas, remedian los síntomas y restablecen la fertilidad en poco tiempo.

Sin embargo, si los medicamentos no son suficientes la mejor opción es la fertilización in vitro (FIV), que hace posible aspirar los óvulos directamente de los ovarios para su posterior fertilización e implantación en el útero de la mujer.

Una vez que logres quedar embarazada deberás ser cuidadosamente monitoreada por un especialista en medicina materno fetal, quien dará seguimiento a tu perfil tiroideo cada cuatro semanas durante tu embarazo para ayudarte a mantener tus niveles de hormonas tiroideas bajo control y, así, evitar complicaciones.

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