El 4 de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Salud Sexual, una fecha impulsada por la Asociación Mundial para la Salud Sexual (WAS, por sus siglas en inglés) con el objetivo de visibilizar la importancia de hablar de la sexualidad de forma abierta, informada, libre de prejuicios y como parte integral de la salud y el bienestar de las personas.
En Ingenes, esta fecha cobra un sentido muy especial. Porque cuando hablamos de salud sexual, también hablamos de fertilidad, de derechos reproductivos, de decisiones informadas y, sobre todo, de historias que merecen ser acompañadas sin juicios.
¿Qué es la salud sexual?
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salud sexual es un estado de bienestar físico, emocional, mental y social relacionado con la sexualidad, y no únicamente la ausencia de enfermedad. Implica la posibilidad de tener experiencias sexuales placenteras y seguras, libres de coerción, discriminación y violencia.
Hablar de salud sexual no es solo hablar de relaciones sexuales. También implica:
- El conocimiento sobre el propio cuerpo.
- La toma de decisiones informadas sobre la reproducción.
- El acceso a servicios médicos adecuados.
- El respeto por la diversidad sexual y de género.
- La prevención y tratamiento de enfermedades de transmisión sexual.
- La planificación familiar y la fertilidad.
Y aquí es donde se abre un tema que, durante años, ha sido ignorado o tratado con tabú: la salud sexual y reproductiva de quienes desean tener un bebé y enfrentan dificultades para lograrlo.
La sexualidad también incluye el deseo de ser mamá o papá
En nuestra sociedad, hablar de sexualidad muchas veces se limita a evitar embarazos no deseados o prevenir infecciones. Pero ¿qué pasa cuando una persona quiere embarazarse y no puede?
En Ingenes hemos acompañado durante 20 años a miles de mujeres, hombres y parejas que, pese a tener una vida sexual activa, no logran concebir. Muchas de ellas nos comparten que, incluso después de años de intentos, no sabían que podían acudir a una clínica especializada. O que pensaban que hablar de fertilidad también era un tema tabú.
Hoy, el Día Mundial de la Salud Sexual nos invita a romper esos silencios. Porque también es salud sexual preguntarte:
- ¿Por qué no he podido tener un bebé?
- ¿Hay algo que esté afectando mi fertilidad?
- ¿Puedo conocer cómo está mi salud reproductiva?
- ¿Tengo derecho a buscar ayuda?
La respuesta a todas esas preguntas es: sí.
Cuando la sexualidad y la medicina se encuentran
Hablar de salud sexual también es hablar de atención médica especializada cuando algo no va bien. En el caso de la fertilidad, existen múltiples razones médicas por las que una persona o una pareja puede tener dificultades para lograr un embarazo:
- Alteraciones hormonales
- Baja reserva ovárica
- Endometriosis
- Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP)
- Trompas de Falopio bloqueadas
- Factor masculino (bajo conteo o movilidad espermática)
- Inmunología reproductiva
- Factores genéticos
El problema es que muchas veces estas condiciones no presentan síntomas visibles, o se confunden con desajustes normales del ciclo menstrual. Por eso, es fundamental atender la salud sexual desde una perspectiva integral, que no solo busque prevenir enfermedades, sino también acompañar procesos como la búsqueda de un bebé.
El impacto emocional de los problemas de fertilidad
Una vida sexual plena también significa poder vivirla sin ansiedad, sin culpa y sin frustración. Pero cuando la búsqueda de un embarazo se convierte en una serie de intentos fallidos, eso también afecta profundamente la autoestima, la pareja y la salud mental.
En Ingenes entendemos que la fertilidad no es solo un tema médico. Por eso, nuestros programas incluyen acompañamiento emocional desde el primer día, con psicólogos especializados que guían y sostienen emocionalmente a quienes sienten que están solos en este camino.
Nadie debería vivir en silencio el deseo de tener un hijo. Y nadie debería sentir culpa o vergüenza por no lograrlo de inmediato. Es parte de la salud sexual poder hablar de estos temas con claridad, respeto y acompañamiento profesional.
La sexualidad no tiene una sola forma: diversidad, derechos y ciencia
Hoy más que nunca, es vital reconocer que la sexualidad es diversa, y que las familias también lo son.
El deseo de ser mamá o papá no está reservado a una sola configuración de pareja. En Ingenes, recibimos y apoyamos a mujeres solteras, parejas del mismo sexo, personas transgénero y todo aquel que quiera formar una familia con amor, con ciencia y con derecho.
Hemos desarrollado programas como el Método ROPA (Recepción de Ovocitos de la Pareja), que permite a dos mujeres compartir activamente la maternidad biológica y gestacional. También ofrecemos soluciones con donación de óvulos, esperma o embriones para quienes los necesitan.
Todo esto forma parte de una salud sexual plena: poder elegir cómo, cuándo y con quién tener un bebé, sin limitaciones sociales, legales ni médicas.
Fertilidad y prevención: lo que debes saber
Muchas personas solo piensan en su fertilidad cuando ya llevan meses o años sin lograr un embarazo. Pero, al igual que otros aspectos de la salud sexual, la fertilidad también se puede y se debe prevenir y cuidar.
Aquí algunos consejos clave:
- Hazte una evaluación de fertilidad si tienes más de 35 años y llevas más de 6 meses intentándolo sin éxito.
- Si eres menor de 35, el tiempo recomendado es un año.
- Considera un estudio de reserva ovárica si quieres postergar la maternidad.
- Habla con tu ginecólogo o acude a un instituto especializado como Ingenes para recibir orientación clara y profesional.
- Evita automedicarte o caer en mitos sobre cómo “mejorar la fertilidad naturalmente”.
- Si tienes alguna enfermedad crónica (diabetes, hipertensión, problemas tiroideos), mantenla controlada: también influye en tu capacidad reproductiva.
La información es poder. Y parte de cuidar tu salud sexual es acudir con los expertos adecuados, que te brinden respuestas reales y personalizadas.
¿Qué puedes hacer hoy para cuidar tu salud sexual y reproductiva?
El Día Mundial de la Salud Sexual es una oportunidad para comenzar a hablar de estos temas de forma abierta y sin prejuicios. Aquí algunas acciones concretas que puedes tomar:
- Agenda una revisión ginecológica anual.
- Habla con tu pareja sobre métodos anticonceptivos o planificación de un embarazo.
- Evalúa tu fertilidad si has tenido dificultades para embarazarte.
- Educa a tus hijos e hijas con información clara, respetuosa y basada en ciencia.
- No normalices el dolor menstrual intenso, los sangrados irregulares o los cambios hormonales sin explicación.
- Busca apoyo psicológico si tu vida sexual o tu búsqueda de embarazo te están generando angustia o tristeza.
Una sexualidad vivida con plenitud incluye el derecho a formar una familia
En Ingenes creemos que la salud sexual también es el derecho de buscar un hijo cuando así se desea. Y es nuestro compromiso ofrecerte ciencia, empatía y resultados reales para que eso sea posible.
En este Día Mundial de la Salud Sexual, queremos recordarte que tu bienestar incluye tu fertilidad, que tienes derecho a buscar ayuda, que no estás sola ni solo, y que sí se puede.
Porque hablar de sexualidad también es hablar de esperanza, de familia y de futuro.