Vitrificación de óvulos y embriones

Vitrificación de óvulos y embrionesLa vitrificación de óvulos y embriones es un sistema de congelamiento en el que éstos se enfrían alrededor de 600 veces más rápido que en la congelación convencional.

La vitrificación es mucho más eficaz que la congelación lenta, sin embargo, la supervivencia de óvulos y embriones depende en gran medida de la experiencia de quien la lleva a cabo. Por ello, en Ingenes contamos con un equipo de especialistas entrenados por los científicos más experimentados a nivel mundial en esta materia.

La vitrificación de óvulos y embriones es un sistema de congelamiento en el que éstos se enfrían alrededor de 600 veces más rápido que en la congelación convencional. En sólo un instante los óvulos y embriones pasan de la temperatura ambiente a la temperatura del nitrógeno líquido, que es de -196°C.

La técnica de vitrificación es útil en los siguientes casos:

  • Les permite a las mujeres con cáncer que deben someterse a tratamientos tóxicos como la quimioterapia o la radioterapia (que pueden provocar una menopausia prematura y conllevan por tanto el riesgo de perder la fertilidad) conservar sus óvulos sin necesidad de fertilizarlos, y tener así la posibilidad de ser madres una vez superada la enfermedad
  • Les proporciona a las mujeres con enfermedades autoinmunes como lupus o artritis reumatoide que vayan a ser tratadas con medicamentos tóxicos la posibilidad de preservar su fertilidad
  • Para las mujeres que, por la razón que sea, deseen posponer la maternidad sin temor a que la infertilidad relacionada con la edad llegue antes de que estén listas para tener hijos. Debido a que la fertilidad de la mujer comienza a declinar a los 27 años y disminuye drásticamente después de los 35, es importante que las mujeres que quieran retrasar la maternidad vitrifiquen sus óvulos cuando aún son jóvenes, ya que su baja calidad podría dificultar el embarazo
  • En los procedimientos de fertilización in vitro (FIV), la vitrificación puede servir para conservar los óvulos obtenidos mediante una punción ovárica posterior al uso de medicamentos para inducir la ovulación, y evita que la mujer deba someterse nuevamente a estos tratamientos con el desgaste físico y económico que conllevan
  • Permite conservar los embriones que no se transfirieron en un ciclo de fertilización in vitro (FIV) pero que podrían necesitarse posteriormente en caso de que el embarazo no se logre o de que la pareja quiera tener otro hijo más adelante

La vitrificación es mucho más eficaz que la congelación lenta, sin embargo, la supervivencia de óvulos y embriones depende en gran medida de la experiencia de quien la lleva a cabo, así como de la tecnología utilizada. Por ello, en Ingenes contamos con un equipo de especialistas entrenados por los científicos más experimentados a nivel mundial en esta materia para que tú y tu pareja alcancen su sueño de ser padres en el menor número de intentos.

¿Cómo se lleva a cabo la vitrificación?

La congelación de óvulos es un procedimiento mucho más delicado que la congelación de semen o de embriones. A diferencia de los espermatozoides que son células de mucho menor tamaño y que contienen muy poca agua, los óvulos son células relativamente grandes y con mucha agua en su interior.

En consecuencia, son mucho más susceptibles a deteriorarse por la formación de cristales de hielo durante el proceso de congelación convencional. Dichos cristales actúan como cuchillas y dañan las membranas de la célula, sin embargo, gracias a la vitrificación las células se congelan tan rápidamente que las moléculas de agua no tienen tiempo de formar cristales.

A diferencia de los métodos de congelación lenta, que toman hasta dos horas para llevar los óvulos a la temperatura correcta, la vitrificación de óvulos sólo toma unos minutos. Para prepararse para la vitrificación la mujer debe ser sometida a una estimulación ovárica cuyo objetivo es lograr la producción de varios óvulos maduros. Éstos se extraen mediante un procedimiento llamado punción ovárica, que es sumamente simple si se cuenta con personal experimentado y la tecnología adecuada.

Una vez recuperados, se seleccionan los mejores óvulos, se les adiciona una solución crioprotectora, se les coloca en pajuelas especializadas y se les sumerge en nitrógeno líquido. Los óvulos vitrificados se guardan en tanques especiales debidamente marcados e identificados donde pueden almacenarse durante años hasta que la mujer esté lista para tener hijos.

El procedimiento de desvitrificación es muy sencillo y seguro. El óvulo debe calentarse rápidamente y separarse de inmediato del crioprotector. Una vez descongelado, éste conserva la vigorosidad del momento en que fue congelado y puede utilizarse en tratamientos como la microinyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI), en la que se inyecta un solo espermatozoide directamente en su citoplasma.

Si bien es cierto que los óvulos frescos tienen mayores probabilidades de ser fertilizados e implantarse correctamente que los óvulos vitrificados, también es importante considerar que un mayor porcentaje de óvulos sobrevive y se desarrolla adecuadamente después del descongelamiento que sigue a la vitrificación que de aquél que sigue al congelamiento lento.

La pérdida de óvulos durante el proceso de congelamiento y descongelamiento convencional es de entre 20 y 30 por ciento, mientras que los óvulos vitrificados tienen más de 95 por ciento de probabilidades de sobrevivir y desarrollarse correctamente.

En algunos casos incluso pueden obtenerse mejores tasas de éxito con óvulos vitrificados que con óvulos frescos. Esto se debe a que el influjo de los medicamentos para inducir la ovulación -que se usan en los procedimientos de fertilización in vitro (FIV)– puede disminuir las tasas de implantación del embrión, que tiene mayor probabilidad de supervivencia si se transfiere en un ciclo ovulatorio posterior.

Debido a que la pérdida de óvulos en el proceso es inevitable, los expertos recomiendan vitrificar diez óvulos, mientras que con la congelación lenta es necesario almacenar entre 50 y 100 óvulos para lograr los mismos resultados. La tasa de embarazo para los óvulos congelados lentamente es muy baja, en tanto que alrededor de un tercio de las pacientes que usan óvulos vitrificados logra un embarazo exitoso.

En el caso de la preservación de embriones u óvulos fertilizados, el proceso tradicional de congelamiento lento ha sido muy efectivo, sin embargo, la vitrificación ofrece siempre mejores resultados. Los embriones se pueden vitrificar en cualquier etapa de su desarrollo, desde antes de que se inicie la división celular (cigoto) hasta la fase de blastocisto, que tiene lugar 5 o 6 días después de la fertilización.

La vitrificación es mucho más eficaz que la congelación lenta, sin embargo, la supervivencia de óvulos y embriones depende en gran medida de la experiencia de quien la lleva a cabo, así como de la tecnología utilizada. Por ello, en Ingenes contamos con un equipo de especialistas entrenados por los científicos más experimentados a nivel mundial en esta materia para que tú y tu pareja alcancen su sueño de ser padres en el menor número de intentos.

Déjanos acompañarte en el proyecto más importante de tu vida
¡Queremos ayudarte!

Contáctanos