Unidad de Andrología

La andrología es la especialidad médica que se encarga de la salud reproductiva del hombre y, dado que un tercio de los casos de infertilidad se debe a factores masculinos, debe ser parte fundamental de cualquier tratamiento de fertilidad

Unidad de Andrología en Ingenes

En Ingenes contamos con una unidad de andrología constituida por un equipo de especialistas que trabajan conforme a los más altos estándares internacionales de calidad para ofrecer una amplia gama de servicios que incluye análisis de semen, pruebas de fragmentación de ADN, aspiración de epidídimo, biopsias testiculares, entre otros.

Asimismo, nuestra unidad de andrología cuenta con tecnología de vanguardia y trabaja en estrecha coordinación con el resto de nuestras áreas los siete días de la semana para asegurarse de que nuestros pacientes reciban cuidado y atención continuos.

Seminograma o espermograma

La infertilidad masculina puede relacionarse con un gran número de causas, sin embargo, en la mayor parte de los casos se debe a problemas de concentración, movilidad y morfología de los espermatozoides, que afectan su habilidad para fertilizar al óvulo y se pueden evaluar a través de un simple espermograma o análisis de semen.
 
El análisis de semen es uno de los primeros estudios que los médicos ordenan como parte de la evaluación de la fertilidad masculina y toma en cuenta factores como conteo espermático, volumen, movilidad, morfología, tiempo de licuefacción, viscosidad y pH. Según la Organización Mundial de la Salud, un hombre sano debe tener más de 20 millones de espermatozoides por mililitro de semen, de los cuales más de 50 por ciento debe moverse con rapidez y precisión y más de 15 por ciento debe tener una forma normal. El pH de la muestra de semen debe ser de entre 7.2 y 7.8 y el nivel de fructuosa de entre 150 y 600 mg/dl.
 
Asimismo, la muestra debe tener menos de 1 millón de glóbulos blancos o leucocitos por mililitro. Las muestras de semen se obtienen por medio de masturbación y es recomendable que el hombre no haya eyaculado entre tres y cinco días antes del análisis, pero no durante más de siete. Nuestros pacientes pueden optar por recolectar la muestra en su casa, siempre y cuando ésta se entregue en el frasco estéril suministrado por el instituto en un lapso menor a 45 minutos. De lo contrario, contamos con cuartos que proveen total privacidad dentro de nuestras instalaciones.
 
En los casos de eyaculación retrógrada, en los que el semen entra a la vejiga durante el orgasmo en lugar de salir por el pene, pueden analizarse los espermatozoides que se encuentran en la orina, los cuales pueden ser procesados y utilizados en tratamientos de reproducción asistida más adelante. Es importante señalar que cuanto más rápido se analice la muestra de semen, más confiables serán los resultados.
 
En Ingenes ofrecemos resultados fidedignos gracias a que las muestras se analizan en un lapso menor a una hora dentro de nuestras instalaciones y conforme con los estándares de la Organización Mundial de la Salud. Una vez que se lleva a cabo el análisis, los resultados se le entregan al médico encargado de tu caso, quien te apoyará en la definición de un tratamiento de fertilidad oportuno.

Pruebas de fragmentación del ADN

La función primaria del esperma es llevar el ADN masculino al óvulo de la mujer, y su calidad como medio de transporte puede evaluarse a través de un seminograma común. Sin embargo, se requiere una prueba de fragmentación para analizar la calidad del ADN que transporta, la cual es de vital importancia para el desarrollo del embrión y el éxito del embarazo.
 
Algunos hombres con muestras de semen normales pueden tener un alto grado de fragmentación del ADN, mientras que otros con muy baja calidad espermática pueden tener un grado mínimo de fragmentación. La prueba de fragmentación del ADN se recomienda a las parejas que no han logrado concebir a pesar de haber sido sometidas a tratamientos de reproducción asistida de alta complejidad, a aquéllas que han sufrido abortos recurrentes o en las que el hombre padece enfermedades crónicas no controladas como la diabetes.
 
Lo ideal es que la prueba se lleve a cabo antes del primer tratamiento de reproducción asistida, ya que sus resultados pueden ayudar a las parejas y a los especialistas en fertilidad a seleccionar la técnica más apropiada y evitarles el desgaste físico, emocional y económico de someterse a tratamientos fallidos. Muchos casos de infertilidad inexplicable logran resolverse gracias a la prueba de fragmentación del ADN, durante la que el esperma es irrigado con una tintura que sólo se adhiere a los espermatozoides con cadenas de ADN dañadas.
 
A continuación, los espermatozoides se pasan uno por uno bajo un rayo de luz que ilumina la tintura y provoca que se vean anaranjados (dañados) o verdes (normales). Por último, una computadora cuenta los espermatozoides verdes y anaranjados y calcula el índice de fragmentación del ADN, que sirve para determinar el grado al que los espermatozoides han madurado y, por tanto, su calidad.
 
Todos los hombres, fértiles o infértiles, tienen un porcentaje de espermatozoides con ADN fragmentado, sin embargo, una muestra de semen normal debe tener menos de 15 por ciento de espermatozoides dañados, mientras que en los casos graves de infertilidad éstos ascienden a más de 30 por ciento. Entre los factores que pueden causar fragmentación del ADN están el tabaquismo, la edad (la fragmentación del ADN aumenta después de que el hombre llega a los 45 años), infecciones seminales, cáncer testicular, exposición a químicos, contaminación, uso de drogas, tratamientos oncológicos como la quimioterapia o la radioterapia, entre otros.
 
La exposición prolongada al calor en automóviles, saunas o tinas calientes también puede contribuir a los altos niveles de fragmentación del ADN espermático. En algunos casos el óvulo –siempre que sea de buena calidad- es capaz de reparar estas lesiones en el momento de la fecundación. Asimismo, la fragmentación del ADN puede tratarse con antioxidantes orales durante un periodo de 2 a 3 meses en el que es posible que se reduzca hasta un 20 por ciento. Sin embargo, es posible que algunos pacientes no respondan al tratamiento, sobre todo cuando el daño del ADN es inducido por factores tóxicos o altas temperaturas.
 
En las situaciones en que el índice de fragmentación del ADN no se puede mejorar es recomendable recuperar los espermatozoides directamente del testículo por medio de una biopsia y usarlos en un procedimiento de microinyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI). Se ha observado que los espermatozoides extraídos del testículo tienen un grado de fragmentación significativamente menor, esto se debe a que el material genético del espermatozoide puede dañarse por oxidación en su camino del testículo al eyaculado.
 
En Ingenes sabemos que un diagnóstico correcto es el primer paso para obtener el tratamiento adecuado, por lo que contamos con personal experimentado y equipo de vanguardia para llevar a cabo la prueba de fragmentación del ADN dentro de nuestras instalaciones.

Aspiración de epidídimo

La aspiración de epidídimo es un procedimiento relativamente nuevo que permite que las parejas con casos graves de infertilidad masculina puedan ser candidatas a la microinyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI) sin necesidad de usar el esperma de un donador.
 
Mediante esta técnica, los espermatozoides se extraen directamente del epidídimo, área adyacente a los testículos en la que éstos se almacenan antes de ser eyaculados a través de los conductos deferentes. La aspiración de epidídimo se recomienda cuando existe una baja concentración de espermatozoides en el semen del hombre o cuando éstos están ausentes debido al bloqueo o la ausencia congénita de los conductos deferentes (azoospermia obstructiva).
 
También es útil para los hombres que se hicieron la vasectomía y que optan por la recuperación de esperma como alternativa a una cirugía reconstructiva. Los espermatozoides se pueden extraer mediante la recuperación percutánea de espermatozoides del epidídimo (PESA) o con técnicas como la aspiración microquirúrgica de espermatozoides del epidídimo (MESA).
 
La recuperación percutánea (PESA) se lleva a cabo con una aguja que se inserta en el escroto del hombre hasta llegar al epidídimo, desde donde se extraen los espermatozoides muy suavemente y de manera gradual. Este procedimiento es muy simple, toma menos de 20 minutos y se realiza bajo sedación, por lo que el paciente no experimenta dolor.
 
Debido a que el número de espermatozoides recuperados suele ser bajo, es necesario combinar esta técnica con la microinyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI), en la que basta un espermatozoide de buena calidad para fertilizar al óvulo. La recuperación percutánea (PESA) suele ser la primera opción debido a que es un procedimiento más económico y menos invasivo que la aspiración microquirúrgica de espermatozoides y con frecuencia produce suficiente esperma para un ciclo de ICSI.
 
Sin embargo, es importante considerar que existe el riesgo de que no se recuperen suficientes espermatozoides después de la primera aspiración, por lo que es posible que sea necesario repetir el procedimiento. Por su parte, la aspiración microquirúrgica de espermatozoides del epidídimo (MESA) es un procedimiento en el que se hace una incisión de entre 1 y 2 centímetros en la piel del escroto y se utiliza un microscopio para examinar los pequeños conductos del epidídimo, en los se almacena el esperma.
 
Dichos conductos se abren y el fluido es recolectado y examinado en el laboratorio en busca de espermatozoides de buena calidad. La aspiración microquirúrgica de espermatozoides del epidídimo (MESA) se lleva a cabo bajo sedación y, dado que es una técnica compleja, debe ser efectuada por personal experimentado y con equipo de vanguardia. MESA permite extraer un mayor número de espermatozoides que la recuperación percutánea (PESA), lo que hace posible la congelación de semen para futuros intentos y evita que deba llevarse a cabo una nueva cirugía si la pareja no logra tener un bebé como resultado de su primer ciclo de ICSI.
 
Es normal sentir molestia por unos días después de cualquiera de estos procedimientos, sin embargo, ésta puede resolverse con medicamentos leves para el dolor. La mayoría de los pacientes se recuperan en un día y pueden volver a sus actividades cotidianas, sin embargo, es recomendable que eviten las relaciones sexuales durante dos semanas. En casos muy graves de infertilidad existe la posibilidad de que no se logre recuperar ningún espermatozoide mediante estas técnicas. Si esto sucede, las parejas pueden optar por una biopsia testicular o por la donación de semen.

Biopsia testicular

La biopsia testicular es la extracción de una pequeña porción de tejido testicular, dura entre 15 y 20 minutos y, con excepción de la aplicación de sedación que se siente como un piquete de alfiler, es totalmente indolora. Para iniciar se limpia la piel del testículo con una solución antiséptica y se aplica la sedación.
 
Posteriormente, se hace una incisión de entre 1 y 2 centímetros y se extrae una pequeña muestra de tejido. Finalmente, se pone un punto de sutura para cerrar la herida. Después de este procedimiento es probable que el hombre sienta dolor en los testículos por dos o tres días durante los que es recomendable que use un suspensorio y mantenga el área seca. Asimismo, debe evitar tener relaciones sexuales durante dos semanas.
 
Una vez realizada la biopsia, el tejido testicular se estudia bajo microscopio para determinar la capacidad del hombre para producir espermatozoides o encontrar las causas de la infertilidad masculina en casos en los que otros análisis han sido insuficientes. Además de su finalidad diagnóstica, la biopsia testicular se practica para recuperar espermatozoides directamente del testículo (donde se producen) cuando éstos no se encuentran en el eyaculado y es imposible extraerlos del epidídimo.
 
El tejido testicular es analizado por un biólogo y normalmente se recuperan suficientes espermatozoides para congelar y utilizar en tratamientos de fertilidad posteriores. Se ha observado que el ADN de los espermatozoides extraídos del testículo tiene un grado de fragmentación significativamente menor, esto se debe a que el material genético del espermatozoide puede dañarse por oxidación en su camino del testículo al eyaculado.
 
Es importante mencionar que la biopsia también puede realizarse mediante una punción testicular, la cual consiste en la extracción de una porción de tejido mediante una aguja y no requiere incisión. Una biopsia por punción usualmente se practica en el consultorio médico y es menos costosa e invasiva que una biopsia común, sin embargo, no siempre es recomendable debido a que durante ésta se extrae una menor cantidad de tejido testicular, que puede no ser suficiente para hacer un diagnóstico preciso o recuperar los espermatozoides necesarios para lograr el embarazo.

Detalles de publicación

Por: 2018

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